Dos palabras describen lo que sucede en la división de una iglesia: ´´Relaciones homicidas´´. En la división, los buenos amigos se convierten en los peores enemigos. La sospecha toma el lugar de la verdad y la oración es suplantada por los chismes malintencionados. Mientras tanto la división se expande como un virus infectando el cuerpo de Cristo.
¿Por qué toleramos está intromisión del infierno? No hay razón bíblica para justificarla; ningún apóstol en el nuevo testamento la permitió entre las nuevas iglesias y las ya establecidas. Las rupturas y divisiones son, de hecho, condenadas por Dios en las Escrituras.
Francis Frangipane declara que es tiempo de terminar con esta maldición puesta sobre la iglesia. El no sólo expone acerca de todas las decepciones y el dolor que conlleva la división sino que nos conduce, a un lugar de sanidad y la restauración completa a tantas heridas por la perdida de amistades y ofensas en la familia de Dios.
Este es un libro poderoso, escrito por un hombre que entiende bien el tema y con una visión amplia como padre espiritual de la iglesia del Señor.


Francisca Peralta –
MUY BUENO, QUIERO CONSEGUIRLO EN PDF