Este “Manual del discipulado” pretende ayudar a la creación de pequeños grupos de discipulado con la misión de multiplicarse. La visión que hay detrás de esta herramienta es lograr una red de discípulos que se extienda de generación en generación.
Para muchos, el discipulado es el seguimiento que una persona más madura en la fe hace de una persona menos madura, así que estaríamos hablando de una relación como la de maestro y alumno, o como la de padre e hijo. Cuando elaboré el material del “Manual del discipulado lo probé en varios contextos. Hasta ese momento mi concepto del discipulado había sido el que acabo de describir.
Pero además de probar este material para enseñar a una persona joven en la fe, también lo probé con un grupo de tres personas (yo incluido), y con un grupo de diez. Y me quedé sorprendido por las diferencias que pude observar en cuanto a la dinámica. Después de mucha experiencia, he llegado a la conclusión de que los grupos de tres o cuatro personas es el mejor contexto para hacer un discipulado.


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