Es una novela histórica bien escrita que añade un toque humano a una época turbulenta de la historia. El protagonista, Antonio de la Cruz, es un español que se halló inmerso en la persecución religiosa de la Santa Inquisición, como también en los albores de la Reforma.
El libro nos permite ver de cerca los horrores de la Inquisición, como también la corrupción que imperaba en la iglesia romana en el siglo XVI. A la vez, brillan en ese contexto oscuro, las gloriosas verdades de evangelio que fueron descubiertas por Antonio. Además, el libro nos permite acompañar al reformador Martín Lutero en su peligrosa labor de sacar a la luz el verdadero mensaje de Cristo.
El autor deja muy claro que el evangelio es un tesoro de tan grande valor que vale la pena incluso dar la vida por él. Bien dijo el filósofo Soren Kier kegaard: “El tirano muere y termina su reinado, el mártir muere y el suyo comienza”.


Nicolle Estefani Salazar Hurtado –
Este libro,me saco unas cuantas lagrimas, es impresionante como nos lleva a través de la historia, a conocer el verdadero significado del sacrificio de Jesús ,y que vale la pena sufrir, y morir por su causa, por la verdad transformadora del evangelio… Muy recomendado